El secreto que no quieren que sepas | Cuando el Imam Yawad (P) dijo: ‘Soy de Jesús y Jesús es de mí
قالَ الإمام الجواد (علیه السلام):
مَوْتُ الاْنْسانِ بِالذُّنُوبِ أكْثَرُ مِنْ مَوْتِهِ بِالاْجَلِ، وَحَیاتُهُ بِالْبِرِّ أكْثَرُ مِنْ حَیاتِهِ بِالْعُمْرِ. [كشف الغمّه، ج 2، ص 350] فرا رسیدن مرگ انسان ها، به جهت معصیت و گناه، بیشتر است تا مرگ طبیعی و عادی، همچنین حیات و زندگی ـ لذّت بخش ـ به وسیله نیكی و احسان به دیگران بیشتر و بهتر است از عمر بی نتیجه.
قالَ الإمام الجواد (علیه السلام):
لَنْ یَسْتَكْمِلَ الْعَبْدُ حَقیقَةَ الاْیمانِ حَتّی یُؤْثِرَ دینَهُ عَلی شَهْوَتِهِ، وَ لَنْ یُهْلِكَ حَتّی یُؤْثِرَ شَهْوَتَهُ عَلی دینِهِ. [بحارالأنوار، ج 75، ص 80، ح 63]
بنده ای حقیقت ایمان را نمی یابد مگر آن كه دین و احكام الهی را در همه جهات بر تمایلات و هواهای نفسانی خود مقدّم دارد. و كسی هلاک و بدبخت نمی گردد مگر آن كه هواها و خواسته های نفسانی خود را بر احكام الهی مقدّم نماید.
Dijo el Imam al‑Yawād (la paz sea con él):
«La muerte del ser humano a causa de los pecados es más frecuente que su muerte por el fin natural de su vida; y su vida —verdadera y placentera— mediante la bondad es más abundante que la vida que obtiene solo por la duración de sus años.»
(Kashf al‑Ghumma, vol. 2, p. 350)
La llegada de la muerte .
. Dijo el Imam al‑Yawād (la paz sea con él):
«El siervo no alcanzará la verdadera esencia de la fe hasta que anteponga su religión a sus deseos; y no se perderá sino cuando anteponga sus deseos a su religión.»
(Bihār al‑Anwār, vol. 75, p. 80, hadiz 63)
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Curación del leproso
Un hombre de Samarra contrajo lepra y su vida se volvió muy difícil. Un día, mientras estaba sentado junto a Abu Ali Fahri y se quejaba de su enfermedad, Fahri le dijo:
«Si algún día vas ante el Imam Hadi (la paz sea con él) y le pides que rece por ti, espero que te cures».
Un día, aquel hombre se sentó en el camino por donde el Imam (la paz sea con él) regresaba del palacio de Mutawakkil. Cuando vio al Imam, se levantó para acercarse y pedirle ayuda, pero el Imam (la paz sea con él) le indicó con la mano tres veces diciendo:
«Apártate, que Dios te cure».
El hombre regresó sin atreverse a acercarse más. En el camino encontró a Fahri y le contó lo sucedido y las palabras del Imam (la paz sea con él). Fahri le dijo:
«El Imam (la paz sea con él) ya ha rezado por ti antes de que tú se lo pidieras. Ve, que pronto sanarás».
El hombre leproso volvió a su casa y al día siguiente no quedaba rastro alguno de la enfermedad en su cuerpo.
5. Revivir la montura
Muhammad ibn Sinan Zahiri relata:
El Imam Hadi (la paz sea con él), después de realizar los rituales del Hayy, se dirigía hacia Medina cuando vio a un hombre de Jorasán junto al burro muerto que llevaba sus pertenencias. El hombre decía:
«¿Cómo voy a transportar mis cosas ahora?».
La gente que estaba allí dijo al Imam:
«Este jorasano es uno de los amigos de su familia, la familia del Profeta (la paz sea con él)».
Entonces el Imam se acercó al burro muerto y dijo:
«La vaca de los Hijos de Israel no es más honorable que yo ante Dios; tocaron con una parte de ella a un muerto y revivió».
Luego tocó al burro muerto con su pie derecho y dijo:
«Levántate con el permiso de Dios».
El burro se movió y se levantó. El hombre jorasano cargó sus pertenencias sobre él y llegó a Medina.
Cada vez que la gente veía al Imam (la paz sea con él) pasar, señalaban al jorasano con los dedos y decían:
«Este es el hombre cuyo burro fue revivido por el Imam».
6. De la maldición a su cumplimiento
El Imam Hadi (la paz sea con él) estaba rezando en un rincón del palacio de Mutawakkil cuando uno de sus opositores se acercó, se paró frente a él y dijo:
«¿Hasta cuándo estas acciones hipócritas?».
El Imam terminó rápidamente la oración, saludó y se volvió hacia aquel hombre diciendo:
«Si lo que dices es falso, que Dios te destruya».
Entonces el hombre cayó al suelo y murió. La noticia se difundió por todo el palacio.











